Transporte público para contaminar menos

El transporte nuestro de cada día

El efecto de los avances tecnológicos en nuestro mundo, es una preocupación creciente para la mayoría de las personas. El transporte en todas sus formas, constituye un problema, debido a las emisiones de dióxido de carbono, que contaminan el aire que respiramos.
El ingenio humano en algún momento encontrará la manera de que nuestros medios de desplazamiento, no afecten la salud de nuestro planeta, el único del que disponemos por el momento. Pero por ahora, si tú quieres colaborar a disminuir dichos efectos, puedes ayudar haciendo uso coherente, de los medios disponibles en el momento de trasladarte hacia otro lugar.
Es probable que tú seas poseedor de un automóvil, lo cual te permite moverte con comodidad. Pero sí es posible y de verdad quieres disminuir los efectos del dióxido de carbono en la atmósfera, debes utilizar los transportes públicos para que el efecto en el medio ambiente sea menor.
Hay diferentes maneras de desplazarse, y a continuación te describiremos las más importantes de acuerdo a su complejidad y nivel de contaminación.

Menor contaminación

Caminata y bicicleta

Es claro que esta propuesta suena ridícula y retrógrada. Pero puedes tener la certeza que desplazarte a pie o en bicicleta es sano para el medio ambiente y también es sano para ti. La propuesta entonces, es que cada vez que puedas camines o utilices tu bicicleta. No sólo en un día soleado o de fin de semana. Haz esto, si tiene que ir a un lugar dentro de los 3 km, y sobre todo, si no tienes prisa
En algunas ciudades y países, como en China, la bicicleta es un medio de transporte común para muchas personas. Es muy usual ver el tránsito repleto de centenares y miles de personas desplazándose de esta manera. En otros lugares, recién se implementan carriles especiales, y tratan de educar a la población, para que respeten a diferentes vehículos en la calle. Es un proceso, que ayudará a personas de recursos económicos limitados, y que también fortalecerá la salud de los habitantes de muchas metrópolis.

Tranvías, trenes y metros

De todos los transportes públicos, aquellos que se desplacen en vías o carriles, son los que tienen menos efectos nocivos para el medio ambiente. Esto se debe a que la mayor parte de ellos depende de energía eléctrica y que cuando han sido instalados de manera estratégica, son excelentes y efectivos sistemas de desplazamiento.
Hubo una época en que estos transportes estuvieron en crisis, y tendieron a desaparecer. Sin embargo el día de hoy, grandes metrópolis como San Francisco conserva sistemas de tranvías que le dan un aire tradicional y que son aceptados por sus habitantes.
Otros lugares, como Argentina, sufren una crisis del transporte ante la falta de trenes, que son más efectivos completos y económicos. Como consecuencia las grandes rutas están saturadas y son escenarios continuos de grandes accidentes.

Motos, vehículos y aviones

En las últimas décadas, se han incrementado la venta de motocicletas de todo tipo y vehículos de grandes tamaños y gran capacidad en sus motores. A pesar de la gran comodidad que esto signifique, el problema es que se han incrementado las emisiones de dióxido de carbono. Las motos son capaces de emitir 120 g de dióxido de carbono por kilómetro. Los vehículos en cambio, despiden entre 150 y 200 g por kilómetro, de acuerdo a su tamaño. Los aviones, no les llevan la ventaja, ya que su combustible puede ser emitir más de 600 g de dióxido de carbono por kilómetro.

¿Cual es la alternativa, entonces? ¿Debemos desplazarnos en botes o canoas? Como usuarios podemos tomar algunas medidas, que indique nuestra preocupación y que le informe a las grandes fábricas que el panorama debe cambiar. Camina o usa la bicicleta, sino vas muy lejos o no tienes prisa. Utiliza el transporte público, o adquiere un auto eléctrico si tienes oportunidad. 
Los cambios en nuestra forma de vida son posibles, si somos capaces de preocuparnos por la solución.